¿Qué es un mapa de empatía y cómo puede aplicarse a la comunicación política?

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La empatía es la capacidad de ponerse en el lugar de los demás. Identificar qué les preocupa y cómo se pueden solucionar sus problemas. Entonces, si la comunicación política sirve para buscar el bien común, ¿por qué no se iba a trabajar el mapa de empatía? 

En esta ocasión, el blog de Comunicar bien va a detallar por qué resulta una herramienta útil para describir las motivaciones e inquietudes de un grupo de personas.

¿Qué es un mapa de empatía?

Cuando vos subís a un escenario o empezás a redactar un discurso, recomendamos aplicar los principios del mapa de empatía. Se trata de una técnica que busca conocer las necesidades y sentimientos del público para plasmarlo sobre una hoja de papel o un archivo digital. De un solo vistazo, es posible saber en qué están pensando las personas que querés atraer y podés exponer información relevante.

¿Para qué sirve un mapa de empatía en la comunicación política?

La principal función de los mapas de empatía es visualizar las necesidades del público y aportar una solución a esos problemas. Los datos se condensan en mapas conceptuales o esquemas que ayudan a comprender cuáles son los aspectos a mejorar.

Aquí están las 3 utilidades de los mapas de empatía dentro de la comunicación política:

  1. Estructurar las ideas, deseos y necesidades de un grupo de manera clara. 
  2. Conocer más de cerca el grupo con el que querés conversar. El foco se coloca sobre los problemas reales y las preocupaciones diarias.
  3. Optimizar los recursos humanos y económicos. El análisis de audiencia objetiva ahorran cientos de horas de trabajo y ayudan a usar de manera más inteligente los presupuestos.

Las 6 preguntas-respuestas que necesitás en un mapa de empatía

Estos son los 6 qués de los mapas de empatía. Al formular estas preguntas, seguro que encontrarás las palabras adecuadas para el tipo de comunicación que estás buscando, tanto en el mundo empresarial como en la política, con ayuda de un CRM en cualquier ámbito. 

Practicá el siguiente ejercicio. Ponete en los zapatos de la persona a la que te querés dirigir. Ahora que tenés otra personalidad y sentimientos diferentes, comenzamos con las preguntas:

1. ¿Qué estás pensando y sintiendo?

Lo primero es analizar la situación general: datos demográficos, aspectos psicológicos, hábitos de consumo… También conviene definir dónde residen y cuáles son los lugares que suelen frecuentar y con qué propósito. Una vez enumeradas estas características, es posible acercarse a los sueños, metas y preocupaciones del público con el que querés interactuar.

Estos detalles son necesarios para pasar al siguiente paso, del que seguidamente hablaremos, y presentar contenido de gran valor cada vez que publicás un comunicado político o de índole social. En definitiva, aquel que lo lea o lo escuche llegará a pensar: comprendo lo que dicen y me siento identificado.

2. ¿Qué querés escuchar?

Dentro de esta pregunta, se abarca toda la información que rodea a la persona ideal a la que querés convencer: conversaciones con amistades, mensajes de figuras conocidas en la sociedad argentina, comentarios publicados en internet… Analizar las reseñas y los apartados de opinión de la prensa, esta práctica es recomendable para entender mejor la filosofía de un tercero.

  • Un residente en la Patagonia probablemente sienta interés por el estado de las carreteras, la conservación del medioambiente o el desarrollo de un modelo de turismo sostenible.
  • Mientras que un ciudadano de Buenos Aires y Rosario compartan opiniones similares en cuanto al transporte público, las prestaciones por desempleo o el desarrollo urbanístico de las grandes capitales.

Para que la comunicación política dé los resultados esperados, necesitás aplicar estos filtros. El plagio o la imitación jamás es una opción, ya que la misión de este qué es analizar la opinión pública y crear un mensaje único, fácil de comprender y útil.

3. ¿Qué reacción provoca el mensaje?

Los mensajes que se emiten en nombre de una organización o a título particular, causan una reacción en la audiencia. Por este motivo, debe estudiarse el historial de intereses del grupo al que queremos dirigirnos. Es decir, uso de las redes sociales, el formato de contenido que más consultan o cuánto tiempo dedican a informarse.

Procesada toda esta información, es más sencillo encontrar una forma de comunicar efectiva y acorde a los principios éticos de ambas partes.

4. ¿Qué estás diciendo y haciendo?

Observá la coherencia entre lo que una persona dice y aquello que hace. El comportamiento indicará si las preocupaciones y gustos son sinceros, para posteriormente incluirlos en un mensaje o descartar la idea por completo.

Traducido al mundo de los negocios, es la lógica que aplican los expertos en marketing para generar leads. Existen diversidad de herramientas para promover una determinada imagen corporativa o mejorar las puntuaciones en los portales más famosos de reseñas.

5. ¿Qué esfuerzos debés afrontar?

Los mapas de empatía sirven para superar los obstáculos que se presentan en el camino. Este interrogante despeja cuáles son los puntos de dolor y las frustraciones contra las que luchan las personas a las que te querés acercar. ¿Sabés cuáles son estos miedos? Entonces es hora de plantearles una estrategia para superarlos.

6. ¿Qué resultados se obtienen finalmente?

La última pregunta está relacionada con la forma en la que se pueden satisfacer los deseos del receptor. Se deben repasar todos los apartados de este esquema de empatía y aplicar esta lógica a la base de datos del público en que estás interesado. 

  • ¿Subió el apoyo a una plataforma después de trabajar en una campaña? Si la respuesta es sí, es muy posible que se deba un mapa de empatía bien realizado. Por ejemplo, un análisis de las expectativas de las zonas rurales de Salta y Jujuy.
  • ¿La opinión pública después de tu intervención es más favorable? Calzar los zapatos del prójimo es la mejor manera de acercarse a la audiencia objetiva. Y esto no se consigue de la noche a la mañana, la clave se encuentra en la gestión de proyectos.

4 pasos para crear un mapa de empatía

  1. Definición del grupo al que buscás convencer. Antes de nada, debés tener la certeza de quién es la persona con la que querés establecer un diálogo. Los perfiles de votantes de un partido ayudan a crear una imagen aproximada y decidir si es conveniente trabajar un mensaje compatible con su forma de pensar.
  2. Formular preguntas e hipótesis. Cuanta más información se recopila, mayor será la probabilidad de acertar con la comunicación.
  3. Trabajar las soluciones a los posibles problemas. Se puede separar el mapa de empatía según secciones después de una lluvia de ideas.
  4. Revisar el borrador y anunciar las conclusiones. Este método de trabajo debe ser dinámico y arrojar datos útiles para diseñar un modelo de comunicación política efectivo.

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¿Querés aprender a usar esta herramienta? Contactá con Comunicar bien para dominar los mapas de empatía y otras técnicas.

 

 

Datos de la escritora:

Nombre: Laura Oliveira Sánchez

Breve biografía: Soy SEO Copywriter de español desde hace 8 años. Me metí en este sector gracias a mi blog de WordPress sobre viajes e Historia. Ahora, escribo copys para empresas de España, Latinoamérica y Estados Unidos, para luego posicionarlos en Google. También vivo con mi perra Aye, a la que le gusta salir en las videollamadas.

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Juan Pablo Freddi
Juan Pablo Freddi

Experto en innovación, Marketing Digital, Redes Sociales y transformación digital.

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